domingo, 3 de abril de 2016
Autorretrato a partir de un espejo roto.
Autorretrato a partir de un espejo roto. Lápiz sobre papel Schoeller. 2016. Alfredo Benavidez Bedoya.
sábado, 26 de marzo de 2016
domingo, 20 de marzo de 2016
La Muerte de la Pintura.
La Muerte de la Pintura.
Teoría del campo
expandido.
Desde fines de la década de
1960 se habla de “la muerte de la pintura”, desde sesudos textos posmodernistas
hasta declaraciones de artistas como Luis Felipe Noé, quien a pesar de todo
sique pintando a sus ochenta y tantos años de edad. Esta muerte se refiere a un
eclipse disciplinar ante la vertiginosa huída hacia delante de las vanguardias
y las post vanguardias, quienes ponen en duda permanente a todos los lenguajes,
no solamente los de las artes visuales. Ante la superación de las vanguardias,
lo que las sustituye, algo innominado y ecléctico, aparentemente anula la
eficacia de la pintura plana e inmóvil. La nombra ya muerta, la saca del
escenario.
No se trata sólo de la
Pintura, la Muerte alcanza a los oficios que construyeron en muchos siglos
disciplinas, como la escultura, el dibujo, el grabado, la cerámica; o sea
sistemas de reglas y saberes para la práctica profesional. La cual nunca dejó
cerradas las puertas de la creación de nuevas reglas y estilos, sean técnicas o
sistemas de representación, puesto que si no hubiera sido así, no habría
existido la Historia del Arte. La cual hay muchos que dicen que no existe en
realidad, hablando hasta de épocas post históricas. Como se puede notar, al
morir la Pintura y estar en duda la existencia de la Historia del Arte, poco
daño podemos hacer si agregamos una nueva teoría disparatada al inmenso rebaño
que la crítica arrea vaya saber uno hacia adonde.
Cuando hablo de una Teoría
del campo expandido, hablo de lo que todo el mundo sabe y dice sobre el arte,
que todo es arte y que todos somos artistas. Los mismos alumnos no aceptan
consejos al ser ellos artistas desde el Jardín de infantes, donde dibujaban en
libertad y todo se exponía como un logro. Esta alusión al Jardín de Infantes o
Kindergarden, hoy ya universalizado no es casual. Según el extraordinario libro
de Arthur D. Efland: Una historia de la educación del Arte. Tendencias
intelectuales y sociales en la enseñanza de las artes Visuales (Paidós
Educación), los jardines maternales y la currícula basada en las artes visuales
y la música con gran libertad de expresión y a edad temprana, son la entrada
fundacional del arte en todas las personas que han cursado esta institución
basal: el Jardín de Infantes. Todos queremos volver a esos lugares de
protección y socialización en armonía. Obviamente dejando de lado los abusos y
maltratos. El método Pestalozzi- Parker, planteado en el siglo XIX, se
universalizó en el siglo XX, como una forma de acceder a la educación de los
niños a través de las artes y las manualidades.
Por ese trasfondo primerizo,
muchos quieren volver a ejercer de artistas, quieren volver a ser libres y
dueños del mundo. Algunos asemejan su obra madura con esa primariedad grata de
los infantes e incluso se transforman en un éxito de ventas, como el caso del
pintor chaqueño Milo Lockett. Primereado por Paul Klee y el Arte Brut, a los
cuales, incluido el chaqueño, hay que reconocerles que supieron darse cuenta de
que representando plásticamente aquél recuerdo artístico grato del jardín
maternal, podían conectarse fácil pero profundamente con muchísimas personas.
Lo que hace Lockett es ilustrar rememorando el lugar de partida añorado de por
vida: la niñez.
La enorme cantidad de gente
que quiere dedicarse al “Arte”, las masas de alumnos de por vida, la necesidad de
profesores públicos y privados, las colecciones, las instituciones y el mercado
de arte, deben su fortaleza a que casi todo Occidente es desde edad temprana
educado en el arte, puesto que son estos los lenguajes (el visual y el
auditivo) los que mejor entiende el infante y a través de los cuales descubre
el mundo, se socializa y se auto afirma al expresarse. Es por eso que también
el arte es buena terapia, cura porque remite a un momento de prospectiva en
libertad y sin consecuencias peligrosas. Remite a una socialización blanda.
El Arte será en el futuro
completamente estratégico al trastocarse las relaciones de producción de
bienes. La robótica, ya sea electrónica o mecánica, macro, micro o nano, ya
domina la producción mundial y cuando se generalice el bien más escaso será el
trabajo. Los empleos serán para los técnicos celadores de los robots, los
robots construirán robots y esa expansión determinará los productos y los
precios de los mismos. La explotación intensiva de los hombres dará lugar al
ocio, a un ocio no como el soñado por todos y por los antiguos en tanto “ocio
creativo”. Será una situación nueva con un acceso muy limitado a los bienes
materiales, con asignaciones y subsidios permanentes pero limitados, muy
limitados. La vida sin grandes perspectivas de cambio y el aumento del ocio,
potenciarán el deseo y será el Arte el que lo satisfaga.
El Arte obviamente no tendrá
el aspecto disciplinario de hoy en día, al multiplicarse el público en forma
exponencial, las estructuras de fascinación van a ser cada vez más complejas y
con distintas estrategias de seducción, según los diferentes grados de
educación artística de los usuarios. Usuarios que no creo que se contenten con
ser observadores pasivos, de alguna forma la pulsión a volver a ser creadores
deberá ser satisfecha.
La intervención de los
distintos medios manuales y electrónicos diversificará los productos
artísticos, sin necesidad de que los tradicionales sean reemplazados, puesto
que el público será creciente y diverso al mismo tiempo. La hibridez será la
norma. Al incluir cada vez más técnicos y técnicas, los productos artísticos
tendrán varios autores trabajando con un director, como hoy ocurre en el cine.
Pero eso no eclipsará al artista solitario. El híbrido, como resultado de
diversos autores es difícil para construir estilo.
El espectáculo, la música, el
deporte, el cine y sus derivados, la producción simbólica en la nube, la
literatura, el antiguo teatro y el nuevo y simultáneo en la nube otra vez, las
artes tradicionales y los otros géneros que se vayan creando, articularán con
grados de comprensión y disfrute pertinentes, al arte futuro. Que llevará
placer, diversión y reflexión, remedio a la angustia y comprensión al intelecto
de esa enorme multitud globalizada. Será el Arte o la Religión o los dos juntos
como tantas veces estuvieron, los que colmarán de satisfacción el Deseo
acumulado y multiplicado por el ocio estéril.
El pasado fue lugar modélico
o totémico, si quieren, hasta la época napoleónica. Los “antiguos”,
continuamente interpretados, malversados y versionados, fueron el tótem donde
ir sumando deidades, ideas poéticas, enigmas, bellezas, miedos primordiales y
placeres siempre deseados. El pasado fue modélico o totémico para el
Renacimiento, el Manierismo, el Barroco, el Rococó y el neo Clasicismo. También
lo fue para el Romanticismo, seducido por la Edad Media y el pasado también fue
modélico, en este caso bien totémico, para la vanguardia que montó su aparato
formal con el arte de los pueblos primitivos o primitivos actuales, hoy y en
nuestro caso, llamados “originarios”.
La vanguardia siempre tuvo un
imperativo “cancelatorio” con respecto a las otras vanguardias precedentes y
también condenatorio hacia todo el pasado académico. Todo estaba ya escrito en
el futuro y solamente había que anticiparse y leer el texto a la multitud, para
momificarse en la memoria colectiva como aquél que adivinaba el rumbo o el
mejor rumbo. Dado que, como todos sabemos, rumbos hay más de uno y las
vanguardias precedentes no se cancelan, sino que se amontonan en los estantes
de la Historia del Arte Moderno, que vaya uno saber qué significa hoy en día.
Cuando alguien quiere
anticiparse a su tiempo se está anticipando a su muerte, se está encontrando
con ella, ese fue el destino de la vanguardia. Hacia adelante está la muerte
seguro, lo demás habrá que verlo para creerlo, como dice el incrédulo dicho. La
Historia, que tanto rechazo tiene entre los jóvenes porque dicen que es cosa de
muertos, es en cambio cosa de vivos, son las cosas que hicieron los muertos
pero cuando estaban vivos.
Los componentes macabros,
despojados, caprichosos, nihilistas y las dudas angustiantes que rodean al arte
contemporáneo, son los síntomas de un diálogo con la nada, que es aquello que
aún no es. Con el futuro, con la muerte. Un monólogo en realidad que plantea
siempre situaciones al borde de algo innombrable: la Muerte, como materia prima
del Arte. La Muerte como verdadero rumbo, cosa que a la larga es verdad, pero
en el mientras tanto, que es la existencia o sea la vida, Carpe Diem. Vivir el
día con ánimo celebratorio, porque si Dios existe debemos honrar su creación y
si Dios no existe, debemos vivir con intensidad sin muerte los días y las
noches que nos tocaron.
Sugiero que los pintores le
hagan la prueba de muerte a la pintura, que pinten una obra que sea una obra de
arte, con ese solo gesto se la podrá declarar viva otra vez. Que pinten una
obra que abra una ventana al disfrute, una obra que formule un teorema
simbólico, que represente “lo otro” visitado o que no lo represente y con esa
negación evoque lo deseado. Una obra que por su singularidad e intensidad,
simplemente nos fascine al punto de notar que la pintura está más viva que
nunca, aunque tantos quieran matarla todos los días.
El Arte Post Conceptual tiene
algo de lúgubre, tiene buenas ideas, algunas poéticas y razón adornada por
erudición. Tiene mucha reflexión aunque algo fúnebre, pero siempre después de
convencer, nos deja navegando en lo mórbido, lo tétrico, fláccido y lúgubre, Y
además siempre adivinamos un fondo trágico. El Arte Post Conceptual no sé si
será el Norte salvador, pero sepan que tiene un espíritu muy esdrújulo. Y es
este carácter tan esdrújulo el que me obliga a dedicarle un poema al Arte Post
Conceptual, el cual luego de su factura será difundido por este mismo medio.
Grabado y texto: Alfredo
Benavidez Bedoya.
sábado, 20 de febrero de 2016
Carta al Ministro de Cultura.
El peticionante. Dibujo a la
pluma sobre página de álbum de estampillas. Matriz de linóleo tallada. Estampa
definitiva.
Autor: Alfredo
Benavidez Bedoya. 2015.
En 2006, el Director Nacional
de Museos Américo Castilla llamó a concursos en todos los museos nacionales,
para luego esconder, cajonear los resultados que no gustaron en la Secretaría
de Cultura. Ahora, en 2016, diez años después y nombrado por el Ministro Pablo
Avelluto, vuelve a llamar a los mismos concursos. Una operación tramposa que no
respeta los derechos de los concursantes de aquellos concursos del año 2006 que
no tienen dictamen hasta el día de hoy. En estos diez años hay funcionaron que
aprovecharon esta situación para ocupar puestos en forma ilegal. Esta es la
carta elevada por mesa de entradas la semana pasada.
Buenos Aires, 15 de febrero de
2016.
Sr.
Ministro de Cultura de la Nación.
Licenciado
Pablo Avelluto.
Por la presente me dirijo a Usted con todo respeto en mi carácter de particular
damnificado de conductas de persecución política y abuso de poder realizadas
por funcionarios de la cartera a su cargo.
He decidido dirigirme en forma escrita, directa y pública, dada la manifiesta
decisión del Sr. Presidente electo, de privilegiar la transparencia de los
actos de gobierno y de terminar con las divisiones entre los argentinos, y yo
agrego “con las persecuciones” entre los argentinos. Porque es claro que cuando
hay divisiones, tarde o temprano hay persecuciones.
Lamentablemente fui perseguido políticamente desde el año 2005, en el que fui
echado en forma ilegal, violenta y humillante de la dirección de la Escuela
Superior de Bellas Artes “Ernesto de la Cárcova”, sin ninguna razón académica,
administrativa o de otro tipo. Circunstancia probada al no haber, después de
diez años, ningún sumario, demanda, denuncia, pedido de informes o cualquier
instancia que acreditara destituir a un funcionario, que a su vez y con la
Lista Azul, había ganado las tres elecciones, con todas las garantías de la
Justicia Federal, que se realizaron en la institución. Las únicas tres porque
después nunca se realizaron otras.
En el año 2006 el Director Nacional de Museos, el Doctor Américo Castilla,
convocó como lo vuelve a hacer hoy en forma desopilante, a Concursos de
Antecedentes, Proyectos y entrevistas laborales, en casi todos los Museos y en
varios niveles de aplicación técnica y responsabilidad institucional.
Responsabilidad que hubiera quedado en manos de la funcionaria Liliana Piñeiro
como Directora de Museos si no hubiera renunciado. En el marco de dicha
convocatoria me presenté a los cargos de Jefe de Documentación y de Director
del Museo Nacional del Grabado, tras haberme enterado por la prensa. Si bien el
desarrollo del concurso se atuvo a la normativa vigente sin embargo el final se
apartó de toda legalidad. En efecto, cajonear, silenciar dictámenes y nunca,
por lo menos en mi caso, informar en forma fehaciente y documental de los
resultados del Concurso es algo que va en contra de toda legislación
administrativa. Y evidentemente esta actitud fue tomada para impedir todo
inicio de protesta o impugnación. Todo esto ocurrió a pesar de haber cumplido
con todos los requisitos, incluido aquel que exigía cinco años al frente de un
Museo (estuve 12 años al frente del Museo de Calcos "Ernesto de la
Cárcova" y fui el creador de su estructura administrativa y de la Sala
Americana, realizada en mi gestión). A pesar también de haber cumplido con la
etapa técnica proyectual, la etapa de antecedentes académicos, artísticos e
institucionales, y con la etapa de la entrevista técnica laboral, presidida por
el propio Doctor Américo Castilla. A pesar de todo, nada se sabe aún.
Silencio es lo que hay sobre el resultado hasta hoy, a pesar de haber
preguntado en reiteradas ocasiones, a pesar de haberle pedido al al Lic. Andrés
Duprat (hoy a cargo del Museo Nacional de Bellas Artes) noticias sobre este
concurso ya que él estaba a cargo del Museo Nacional del Grabado. Durante estos
diez años no he podido conocer el dictamen. Por esto, espero que el Doctor
Américo Castilla pueda dar explicaciones hoy sobre cuál fue el orden de mérito,
para poder festejar o para poder recurrir, impugnar o denunciar persecución
ideológica lisa y llana, como parece fue en mi caso lamentablemente.
Luego de unos años, en el 2012, la Presidenta Cristina Fernández nombró por Decreto
a la Señora Nora Iniesta al frente del Museo Nacional del Grabado, la cual
había sido concursante conmigo o según otros, parte del Jurado del mencionado
Concurso ya concursado, ignorancia normal puesto que el Doctor Américo Castilla
no publicitó la nómina de Jurados en forma fehaciente. La señora Nora Iniesta
asumió de hecho con un salario especial y retroactivo y allí se supone que
está. Se mantuvo gracias a las periódicas “prórrogas” de 180 días a su mandato
firmadas por la ex – Presidente, mandatos de hecho pero no de derecho. Y se
supone que de seguir en ese cargo el mecanismo debe repetirse, ahora con la
firma del Sr. Presidente de la Nación, porque así cotizaba la Señora Nora
Iniesta.
No me pude ocupar mucho de este concurso ya concursado, porque la persecución
contra mí se manifestó también desde ese momento, en la Facultad de
Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. En este caso, primero
dividieron la cátedra concursada de la cual era Profesor Titular y que tenía en
seis partes, y luego me ofrecieron una de ellas. Así, al ser concursado en una
cátedra que consistía en una “unidad” académica, rechacé la arbitrariedad.
Ofrecí realizar otras tareas académicas pero no me generaron ningún espacio
alternativo. Los que sí lo hicieron fueron un grupo de alumnos con los cuales
creamos La Pequeña Cátedra. Sin embargo, a los pocos años me “dieron la
baja” en la Universidad. Fui echado de dos universidades: del IUNA hoy UNA
(Universidad de la cual soy fundador) y de la Universidad Nacional de La Plata.
En ambos casos cometieron abuso de poder, dadas las actitudes
antirreglamentarias e ilegales aplicadas. Actos que rayaron con el ridículo en
algunos casos, como el de la Facultad de Bellas Artes que para darme de baja
debieron realizar dislates administrativos como no respetar la designación de
un profesor regular, o el de su Ministerio de Cultura, en ese momento
Secretaría, que se pasó años prorrogando a la Señora Nora Iniesta por Decreto
para ocultar un concurso sin dictamen exprofeso.
Fueron diez años de ninguneo, expulsiones, concursos cajoneados, actitudes
fascistas de opereta protagonizadas por personajes mediocres y lamentables. Me
persiguieron a mí y a mi mujer, quien era empleada en el IUNA y debió hacer un
juicio porque le negaron su salario y designación por las mismas cuestiones
políticas. Un juicio ganó pues los autoritarios del IUNA obraron contra
derecho. Han pasado diez años desde que concursé para dirigir el Museo del
Grabado, este año cumplo sesenta y cinco años y debido a problemas de
salud debo jubilarme, a pesar de que me hubiera gustado llevar adelante
el Proyecto institucional con el que concursé y para el que he contado y cuento
con una trayectoria artística en la disciplina muy reconocida. Hoy, no busco
cargos políticos sino que me expliquen qué pasó con el Concurso, quién ganó,
cuál es el orden de mérito, por qué el Jurado no dictaminó nada o escondió los
resultados. Esto es importante en función del reconocimiento de las
arbitrariedades y su reparación administrativa, puesto que, al haberme echado
de las dos universidades y haberme negado el Concurso para el Museo Nacional de
Grabado, tengo aportes patronales raquíticos en los últimos 10 años. Sobreviví
gracias a la pensión del Gran Premio Nacional, en medio de deudas y en el más
absoluto ostracismo.
Este cambio político ha hecho que recobre la esperanza de justicia y reclamar
el derecho a la información sobre el concurso. Creo que el Ministerio de
Cultura debe dar explicaciones sobre este concurso a los que creímos en la
convocatoria del Doctor Américo Castilla en el 2006 y concursamos de buena fe,
para poder seguir adelante con la política de concursos en el 2016, política
que es la que corresponde pues es un derecho que tenemos los ciudadanos.
Derecho que ejercí en otros tiempos del país cuando no fui perseguido y en el
mundo artístico nacional e internacional. Resulta obvio, pues, que el haber
concursado cumpliendo todos los requisitos y las instancias y que nunca el
Estado haya cerrado dicho acto administrativo, constituye una vulneración a los
“derechos en expectativa”, sobre todo cuando se anuncia de nuevo un concurso
sin haber cerrado el otro “en expectativa”.
Finalmente manifiesto que de todo lo dicho puedo abundar en detalles y en
pruebas documentales.
Sin más, aprovecho para saludarlo, en la seguridad de que esta petición de justicia
y reparación será atendida, en virtud de la proclamada transparencia como práctica
del buen gobierno, que el Señor Presidente Mauricio Macri enarbola para
construir una Argentina sin divisiones y sobre todo sin persecuciones.
A la espera de su respuesta, en ejercicio del derecho a peticionar y reservándome
también el de recurrir, lo saluda atentamente
Profesor
Alfredo Benavidez Bedoya. DNI: 10.108.015.
Gran
Premio de Honor “Presidente de la Nación” Salón Nacional. Grabado.
Gran
Premio Municipal. Salón Manuel Belgrano. Grabado.
Premio
Konex de Platino en Grabado.
Beca
Guggenheim en Arte Gráfico. Fundación J.S. Guggenheim. Nueva York.
Director
de la Escuela Nacional de Bellas Artes “Manuel Belgrano”
Desde
hasta el 1993 hasta el 2005.
Rector
de la Escuela Superior de Bellas Artes de la Nación “Ernesto de la Cárcova”.
Desde
1993 hasta el 2005.
Profesor
de Historia del Arte Titular concursado. Facultad de Bellas Artes.
Universidad Nacional de La Plata. Desde 1988 hasta el 2012.
Domicilio:
Vergara 3234. Florida. Prov. de Buenos Aires. Teléfono: 4760- 4276.
Documentos
digitalizados:
2005. Resolución N° 3512/2005 donde
el Secretario de Cultura llama a concurso para ocupar creo que más de cien
cargos en los Museos Nacionales, incluido el cargo que concursado: Director del
Museo del Grabado.
29/12/2005.
Inscripción como postulante al cargo por Concurso de Director del Museo
Nacional del Grabado.
29/12/2005.
Inscripción como postulante al cargo por Concurso de Jefe del Área de
Documentación del Museo Nacional del Grabado.
12/6/2006.
Admisión como candidato a Director del Museo del Grabado, Superación de la
etapa de antecedentes, sin ninguna información sobre la evaluación.
18/8/2006.
Telegrama para concurrir a la entrevista laboral.
28/6/2006.
Rechazo por antecedentes para el cargo de Jefe del Área Documentación del Museo
Nacional del Grabado.
31/6/2006.
Sello de recepción del Proyecto del Museo Nacional de grabado.
Proyecto
para el Museo Nacional del Grabado. Dos documentos con sello de recepción al
dorso.
2006.
Requisitos para la prueba técnica, componentes del Proyecto de Museo. Frente y
dorso con las firmas de los Jurados.
2011. Decreto 582/ 2011 Donde la
Presidenta nombra a Nora Iniesta por 180 días como Directora del Museo del
Grabado, 180 días que los seguirá renovando hasta Enero 2016, a menos que el
Ministro de Cultura actual, no esté de acuerdo con estos enjuagues escandalosos
que ocultan persecución política desde el aparato del Estado. Prorrogar, un
modo perfecto de no dar nunca el dictamen del Concurso y tener un Director
militante con un sueldo especial, superior, al que figuraba en el llamado a
Concurso.
2012. Decreto 2175/ 2012. Una de las
prorrogas cada 180 días para mantener a Nora Iniesta en el cargo de Directora
del Museo Nacional del grabado, con un sueldo extraordinario que, según dicen,
tuvo un carácter retroactivo.
2015.
Decreto 1459/2015 Última prórroga de 180 días de Nora Iniesta como Directora.
En enero necesitaría una nueva prórroga, momento en que se podrá ver el
“cambio”, si acaso lo hay, o se continuará con la impunidad y la persecución
política. Con este Decreto le “prorrogan” para atrás, todos los períodos que no
habían cubierto de 180 días, por desidia, estupidez e impunidad.
Todo
este material y mi Currículum Vitae completo lo puede consultar en:
Para
su visualización pormenorizada de los 10 documentos, hay un enlace especial a
Google Drive donde aparecen los documentos escaneados con perfecta definición.
sábado, 6 de febrero de 2016
La mano derecha de los líderes mundiales.
La mano derecha de los
líderes mundiales.
Grabado en linóleo. Medidas:
30 cm x 17 cm. 2015. Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.
sábado, 12 de diciembre de 2015
Otra vez Américo Castilla ¡¡¡¡¡¡
Otra vez Américo Castilla.
Director de Patrimonio¡¡¡¡¡¡¡¡
Otra vez el funcionario
kirchnerista responsable del patrimonio que cuando era Director de Museos con
Néstor, le robaron 490 grabados del Museo Nacional del Grabado y no aclaró el
robo. Funcionario polémico al cual además de los grabados, le robaron el reloj
de Belgrano del Museo Histórico Nacional y tampoco recuperó la pieza ni a los
ladrones. Parece que el Ministro no conoce de historia reciente ni le importa
el patrimonio. Y esto no es ideológico, Castilla es un rosquero que liquidó la
Fundación Antorchas, un radical todo terreno que es impulsado por los conocidos
de siempre.
Otra vez el funcionario
que organizó los concursos para todos los Museos, que después “cajonearon” durante años, nombrando
mientras tanto a concursantes amigos de esos concursos, al frente de los Museos
por Decreto. Ahora quiere hacer otros concursos, seguramente distintos de los
primeros y bien encorsetados para meter su rosca.
Estuvo detrás del Concurso
del Bellas Artes donde ganaron tres funcionarios de la propia Secretaría de
Cultura, con Duprat ya colocó el Director General y lo que siempre quiso es
digitar el Concurso de Director Artístico del Museo Nacional para él, y ya en
el cargo manejar la política de artes visuales desde allí.
Ahora dice que va a convocar
a concursos transparentes, que empiece entonces por el Museo Nacional que fue
un arreglo en la desbandada, que empiece por aclarar en que quedaron los
concursos anteriores que ya fueron concursados y organizados por él mismo, y de
los cuales los aspirantes concursantes no sabemos qué pasó.
El señor más que artista es
abogado y sabe que conductas administrativas perversas, donde se amañan
concursos para constituir mafias, que terminan provocando el robo del
patrimonio, no es un camino que le vaya a dar resultado. Antes de llamar a los
nuevos concursos el Ministro por lo menos debería aclarar qué pasó con los
otros, hechos por este mismo personaje nefasto.
Alfredo Benavidez Bedoya.
lunes, 7 de diciembre de 2015
El jolgorio del bicho.
“El jolgorio del bicho”.
Grabado en linóleo. Medidas: 30 cm x 16 cm. Diciembre del 2015.
Hay que saber perder. A mí ya
me tocó tantas veces perder, que podría dictar un Seminario para la Derrota. En
realidad es muy fácil aprender a perder, debemos al leer la última página del
libro que contiene el relato que nos fascina y antes de conocer el final,
debemos cerrar el libro, y recordar qué clase de obra era. Porque si era una
novela de misterio, esa última página nos tendrá en vilo hasta el final, pero
si se trataba de un tratado dogmático o un reglamento administrativo, el tedio
reemplazará al vilo hasta el final. Porque puede ser que una obra se haya ido
transformado según se iba leyendo y su conclusión desconcierte. O puede
tratarse de un libro sagrado, siendo entonces la última página un ineludible
llamado a empezar el libro de nuevo. Así como la última hoja de un libro esencial,
que nos ha transformado para siempre, es una caída al vacío y a la propia y
autónoma capacidad de equilibrio. Así la última hoja de un libro lleno de
verdades parciales, delirios autocomplacientes y estrategias pasadistas
(pasadistas, no pasatistas), es una última página bienvenida, para el que
no comulga con el relato ya casi finalizado.
El pasadismo, de permanente
utilización en el arte occidental, es una estrategia que toma un segmento del
pasado, lo resignifica y lo proyecta como modelo a imitar, o por lo menos a
traer al presente en forma atemperada, interpretada o sesgada. Para Cristina
fueron los años 70 y para Macri será el Desarrollismo, los años 60. Son
estrategias para buscar cimientos histórico- simbólicos de legitimación, anclas
legítimas a partir de las cuales construir identidad propia. Pero nunca
producen los mismos fenómenos, en el arte tienen un aire de familia, los mismos
personajes, dioses y semidioses, alguna similitud formal en las proporciones,
conceptos o composiciones. Como por ejemplo el eje Clásico- Renacimiento-
Neoclásico- Arte Fascista o la ruina en el romanticismo y la Edad Media como
lugar inmanente del espíritu romántico o el Cubismo y el arte primitivo. Pero
bueno, nadie va a confundir a Fidias con Donatello, ni a los miniaturistas
medievales con el alemán romántico Friedrich o a Picasso con el África negra. A
veces “adaptan” o “mejoran” el modelo en clave moderna, a veces lo “empeoran”
alterando sus partes a conveniencia y otras veces lo tratan de repetir tal
cual, lo que resulta una parodia deprimente. Pero siempre el resultado es
diferente, el pasadismo construye un presente a través de un pasado revalorado
en clave funcional a los intereses futuros.
La metáfora del libro
es pertinente porque si el relato nos gusta mucho pensaremos que no termina,
que apenas el libro es el primer tomo o el capítulo de una serie.
Tal vez se trata
entonces de relatos que de tan dominantes que son, se van repitiendo de tal
forma que quedan inmóviles o se mueven cómodos, pero sin salir del mismo lugar.
Un lugar que se vacía al leer la última página. La cual como digo, podrá tener
una zaga, pero todos sabemos que siempre en el arte y en la vida, los momentos
y las obras que abren rumbos, son irrepetibles. Las segundas partes casi siempre
arruinan las primeras.
Además ese libro común lo
leemos entre todos y hay mucha gente que lee y se aburre, porque ya sabe como
sigue. Otros van leyendo y se indignan y se manifiestan en contra y por la
conclusión perentoria del relato, o su transformación en un nuevo y distinto
libro. La textura literaria del relato debe ser inclusiva al ser común a todos
la lectura del mencionado libro.
La última página de una obra
literaria o el momento en que el artista define a su obra como conclusa, es un
acto que valida todo lo bien hecho según su autor, y es el abandono de una obra
que ya no lo necesita más. Un abandono que no permite tampoco al Autor, volver
en el futuro a modificar lo dado por bueno en su momento.
Los gobiernos son tomos en
una biblioteca, los hay bien encuadernados en cuero, otros en rústica, unos
gordos y altos, otros flaquitos y enanos, algunos sangrientos, otros grasientos
y muchos muy apolillados. Los gobiernos pretéritos son libros con relatos
diversos, que se odian profundamente entre sí, pero que viajan en el tiempo
apretados unos junto a los otros en un anaquel de biblioteca. Como esos
parientes que se odiaron toda la vida pero terminan coincidiendo en la cripta
familiar.
Lo que si hay que condenar es
a los ladrones, que son mentirosos para robar y autoritarios para que no se
noten sus mentiras públicas, a esos y a los botones, los comisarios políticos
que persiguieron personas. Porque el castigo por lo menos social en éstos
últimos y pecuniario en los primeros, impedirá, al ser una pena
disuasiva, el que los nuevos funcionarios “desarrollistas” cometan estos
delitos con sus nuevos gobernados. Ladrones y botones. Ladrones mentirosos o
botones comisarios políticos que arruinaron carreras, amañaron concursos,
echaron disidentes, persiguieron familiares de disidentes, promovieron juicios
en ARBA o AFIP para disidentes, humillaron, injuriaron y ningunearon a quienes
creían o incluso escribían, producían o imaginaban otros relatos posibles.
Relatos todos pasibles de debilidad ficcional, claro, porque así como hay
relatos de calidad los hay de los otros, depende de los autores, individuales o
colectivos. Además hay que tener en cuenta que al relato uno lo modifica a
conveniencia, uno, ya sea individual o colectivo. Y de todas, la etapa dogmática
es la más estúpida, aparece a raíz de la falta de correlato con la realidad. El
Verbo hecho Verso. El relato, en ese caso, se sacraliza y se transforma en
tótem y a todo lo demás se lo transforma en tabú, en lo prohibido. Es la etapa
necia de la anterior acumulación virtuosa ya agotada.
Son pocos los ladrones y los
comisarios políticos, los ladrones y los botones; pero si éstos no son
socialmente señalados y separados de la actuación pública, los nuevos no
tardarán en actuar igual a los que se van. Los que se van me persiguieron en
forma pública y documental durante diez años. No me echaron de “la”
Universidad, me echaron de dos universidades: del IUNA y la UNLP, me
echaron en forma humillante, injuriante y antirreglamentaria de ambas.
Además de las decenas de actitudes fascistas que tuvieron con mi mujer y
conmigo en la Universidad y en la Secretaría de Cultura de la Nación. Que fue
todo un escaparate de la persecución como ya se verá.
No soy cómodo para nadie.
También con los que entran, los desarrollistas, tuve mis enfrentamientos cuando
quisieron limitar los premios artísticos, ganados por concurso público,
sobre esto hay varios post publicados y protagonizados por Hernán Lombardi en
mi página de Facebook hace años. Al igual que otra colisión con el pelado Jorge
Telerman, que ahora se prometía como Ministro cultural de Scioli y que nos
quiso quitar los premios municipales ganados por concurso, antes que Lombardi.
Porque según él, los artistas “hacíamos la plancha”, cosa que va a practicar él
mismo desde el 10 de diciembre, hasta que se pegue otro garrochazo político o
trabaje de vidriera del Unicenter. En fin, en mi caso me parece voy a tener que
seguir perdiendo, pero hay que hacerlo con estilo, con arte si es posible. Hay
que saber perder. Y ya a los 64 años uno se prepara para perder para siempre.
Pero, con respecto a esto último, quiero hacer una observación: yo no soy un
viejo de mierda, como dice ese funcionario del Museo Nacional del Grabado que
se llama Guillermo David, no, yo no soy un viejo de mierda, yo soy un viejo
hijo de puta, y se lo estoy demostrando al Sr. Comisario, al hacer esta última
observación en forma pública y sin ningún miedo. Se quede o se vaya el Señor
Comisario.
Alfredo Benavidez Bedoya.
Consultar www.archivobenavidezbedoya.blogspot.com
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