martes, 19 de septiembre de 2017

La caja de Pandora.


La caja de Pandora.
Pandora, la Eva pagana, modelada por Hefesto por indicación de Zeus, recibió como regalo de bodas una pequeña ánfora sellada. En ella los dioses habían encerrados a todos los males del mundo y habían dotado a Pandora de una gran curiosidad. Como preveían Pandora abrió el ánfora y el mal se derramó por doquier. En el Renacimiento comenzaron a hablar de una caja en lugar del ánfora nupcial. En el fondo de la misma quedó el espíritu de la esperanza, Elpis. Gracias a él he podido sobrevivir y llegar a mi jubilación.

Dibujo y reseña: Alfredo Benavidez Bedoya

domingo, 17 de septiembre de 2017

Minotauro montando un centauro.

Minotauro montando un centauro. Grabado a partir de un dibujo ya publicado.
Las metamorfosis. Ovidio.
Los especialistas bibliófagos y letrudos en la Cultura Clásica, han dicho siempre que los artistas han malinterpretado los mitos clásicos y los han pintado, grabado o tallado en mármol, a criterio del gusto del cliente o comitente, como quieran llamarlo. Además también han dicho que se ilustraron ciertos mitos o parte de ellos según la pertinencia cultural, religiosa, social o política de los mismos, tergiversando sus contenidos de caprichosas formas, para satisfacer otra vez el gusto o la conveniencia del tipo que fuera. Cosas absolutamente ciertas, pero como resulta que la mitología clásica, no tiene fanáticos que nos vengan a abrazar con un chaleco dinamitero y la mitología misma contiene todos los pecados juntos. Me parece que es tiempo de tocar “de oído” como lo hacen los músicos, empezando a mezclar los mitos y personajes divinos y semidivinos en una relación combinatoria nueva.
En este caso nunca el Minotauro se montó un Centauro, pero quién sabe, puede que una noche al salir del Laberinto a orinar y haya visto pasar al trote a un gay centauro y se lo haya montado en pelo.
Grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Grabado en linóleo de Fermín Eguía.



Grabado en linóleo de Fermín Eguía. Medidas: 10 cm x 10 cm.
Gato de pícara mirada tallado por Fermín con gran destreza. Menos mal que no se dedicó al grabado.

Alfredo Benavidez Bedoya.

lunes, 14 de agosto de 2017

El puente erecto de Príapo y los ojos de las náyades.


El puente erecto de Príapo y los ojos de las náyades.
Metamorphosis. Ovidio.
Príapo era un Dios griego menor, que según algunas fuentes era hijo de Dionisio y una náyade. Príapo es representado siempre con un enorme pene erecto y así se lo puede ver en una pintura pompeyana donde pesa su gran miembro con una balanza. Este genitalismo es pertinente ya que se lo considera un Dios de las cosechas, protector de los huertos y jardines. Es una figura asociada a la multiplicación y en el mundo romano se le tuvo muy en cuenta y representaciones de Príapo aparecieron mucho en las granjas y huertos, ya que se creía en él hasta para ahuyentar a los ladrones. Era muy popular pero por su grotesco pene era motivo también de burlas y la curia destinaba los sacerdotes más incultos y ordinarios para dirigir sus ritos.
El bosque es el lugar de Príapo y el arroyo de las náyades. Las náyades eran las ninfas de los ríos, arroyos y pozos de agua. Eran deidades menores y como tales las ninfas podían engendrar dioses. Deidades vinculadas a los lugares donde la naturaleza se manifiesta, hay ninfas de los árboles, de las grutas, de las montañas, de las aguas y de muchas otras cosas. Las náyades, como bebían en los manantiales se las creía dadoras del don de la poesía, al beber luego los hombres las mismas aguas. Eran también dadoras de vida al poblar ellas las aguas que eran necesarias para todos los seres vivos.

Dibujo y reseña: Alfredo Benavidez Bedoya. 2017.

viernes, 28 de julio de 2017

Las Formas Puras haciendo sus necesidades.


Las Formas Puras haciendo sus necesidades. 2017
Cono, Cubo, Pirámide y Esfera.

Autor: Alfredo Benavidez Bedoya

viernes, 21 de julio de 2017

El zapato del Mago.


El zapato del Mago.
El zapato del Mago salió anoche de farra, solamente el izquierdo porque el derecho, el Mago se lo dejó calzado de tan borracho que estaba.
Dibujo sobre papel Schoeller Durex. 2017.

Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.

sábado, 15 de julio de 2017

La lámpara incandescente.

La lámpara incandescente.
La lámpara incandescente reúne, para volverse incandescente justamente, los cuatro elementos, que constitutivamente, creían los antiguos que conformaban el Mundo. El agua, la tierra, el aire y el fuego. Los esotéricos signos que acompañan la lámpara son sus firmas en este orden: el agua, el fuego, la tierra y el aire. El agua llena la ampolla. El barco prefigura la tierra. El aire es donde evoluciona el humo. Y el fuego es la incandescencia misma aparecida al alinearse los cuatro elementos constitutivos y su testimonio es el humo.
Dibujo y epígrafe: Alfredo Benavidez Bedoya.