lunes, 14 de agosto de 2017

El puente erecto de Príapo y los ojos de las náyades.


El puente erecto de Príapo y los ojos de las náyades.
Metamorphosis. Ovidio.
Príapo era un Dios griego menor, que según algunas fuentes era hijo de Dionisio y una náyade. Príapo es representado siempre con un enorme pene erecto y así se lo puede ver en una pintura pompeyana donde pesa su gran miembro con una balanza. Este genitalismo es pertinente ya que se lo considera un Dios de las cosechas, protector de los huertos y jardines. Es una figura asociada a la multiplicación y en el mundo romano se le tuvo muy en cuenta y representaciones de Príapo aparecieron mucho en las granjas y huertos, ya que se creía en él hasta para ahuyentar a los ladrones. Era muy popular pero por su grotesco pene era motivo también de burlas y la curia destinaba los sacerdotes más incultos y ordinarios para dirigir sus ritos.
El bosque es el lugar de Príapo y el arroyo de las náyades. Las náyades eran las ninfas de los ríos, arroyos y pozos de agua. Eran deidades menores y como tales las ninfas podían engendrar dioses. Deidades vinculadas a los lugares donde la naturaleza se manifiesta, hay ninfas de los árboles, de las grutas, de las montañas, de las aguas y de muchas otras cosas. Las náyades, como bebían en los manantiales se las creía dadoras del don de la poesía, al beber luego los hombres las mismas aguas. Eran también dadoras de vida al poblar ellas las aguas que eran necesarias para todos los seres vivos.

Dibujo y reseña: Alfredo Benavidez Bedoya. 2017.

viernes, 28 de julio de 2017

Las Formas Puras haciendo sus necesidades.


Las Formas Puras haciendo sus necesidades. 2017
Cono, Cubo, Pirámide y Esfera.

Autor: Alfredo Benavidez Bedoya

viernes, 21 de julio de 2017

El zapato del Mago.


El zapato del Mago.
El zapato del Mago salió anoche de farra, solamente el izquierdo porque el derecho, el Mago se lo dejó calzado de tan borracho que estaba.
Dibujo sobre papel Schoeller Durex. 2017.

Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.

sábado, 15 de julio de 2017

La lámpara incandescente.

La lámpara incandescente.
La lámpara incandescente reúne, para volverse incandescente justamente, los cuatro elementos, que constitutivamente, creían los antiguos que conformaban el Mundo. El agua, la tierra, el aire y el fuego. Los esotéricos signos que acompañan la lámpara son sus firmas en este orden: el agua, el fuego, la tierra y el aire. El agua llena la ampolla. El barco prefigura la tierra. El aire es donde evoluciona el humo. Y el fuego es la incandescencia misma aparecida al alinearse los cuatro elementos constitutivos y su testimonio es el humo.
Dibujo y epígrafe: Alfredo Benavidez Bedoya.

jueves, 29 de junio de 2017

El Ojo Real. Teoría sobre el Realismo.


El Ojo Real. Teoría sobre el Realismo.
Don Velázquez y el Ojo Real.
-Velázquez pinta al Rey. Lo pinta a Él y a todo lo que su Ojo ve y ama. Pinta a su mujer, a sus meninas, sus infantes, sus conquistas militares, sus bufones y pinta también a sus perros. Pinta al Rey solamente, pintando todo lo que el Ojo Real ve y ama.
-Velázquez pinta al Único que lo deja pintar y vivir holgadamente. Al único en esos tiempos, que podía igualar la destreza de pincel con la destreza de espada.
-Velázquez pinta todo lo que el Ojo del Rey señala como digno de la destreza de pincel, que es lo mismo que la destreza de espada defendería si se lo señalaran.
- El Ojo del Rey señala lo por Él ya visto para volver a verlo, y para que todos los ojos posteriores sepan lo que Él veía al verlo pintado.
-Velázquez pinta sin ver; y de esa forma su destreza ciega se vuelve más precisa. No necesita Velázquez ver lo ya visto, sólo debe recordarlo con su pincel.
- Nosotros no vemos ni a Velázquez ni al Rey. Vemos el recuerdo de lo que Velázquez no vio nunca. Vemos lo visto por el Ojo del Rey. Vemos desde el Ojo Real.
- Desde el Ojo Real la serenidad es soberana. Nuestra obediencia hacia todo lo visto se calma, quedando sólo lo visto por el Ojo Real que ve amando. Lo que hemos visto odiando no fue pintado por Velázquez.
-Volver a ver lo amado por el Ojo Real, es no ver lo que hemos visto odiando. En ese momento, de todo lo por nosotros visto solamente lo amado es soberano.
- Tal vez el ver lo amado y luego recordado con destreza, sea la forma de lograr la serenidad, para seguir recordando todo lo que hemos visto odiando, mientras vivíamos con destreza, amando.
Teoría y análisis compositivo: Alfredo Benavidez Bedoya.

martes, 27 de junio de 2017

Minotauro montando un Centauro.

Minotauro montando un centauro.
En ninguno de los versos de la Metamorphosis, el gran poeta latino, Ovidio, hizo montar un centauro al terrible Minotauro. Tal vez haya sido porque estos mutantes o híbridos, seres de a mitades de otros pueden volver a mezclarse y poner las formas en su lugar. O sea, poniendo a la Bestia y al Hombre en su sitio, aunque en el imaginario los lugares son infinitos y no son de nadie. Las masculinidades del Centauro y del Minotauro unidas llevan a la sobreabundancia homosexual, un exceso de testosterona mítica.
Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.

Serie de los borrachos 2.


Serie de los borrachos.
Dibujo sobre papel Schoeller Durex.

Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.