martes, 1 de marzo de 2011

El Método al Desnudo.















Desnudo vivo, carnal y peludo.
Masetero, odontoblasto, tensor de la fascia lata.
Sudado músculo. Sexo mustio.
Escaleno medio, esternocleidomastoideo.
Levantá más el brazo por favor.
El músculo geniogloso y el ápex de la lengua.
El pecho gay de pezón fruncido.
Tarsometatarsiano dorsal, tendón calcáneo.
Los trapos y los pies muy sucios.
Abductor largo, recto femoral, vasto medial.
¡Che mirá, la modelo se durmió¡
Peroneo corto, infraespinoso, pectoral mayor.
En Primavera y a la última hora,
la pícara mirada de las modelos.
Y en Invierno y en el gran taller,
como pollo el modelo al asador.
Temporal, línea alba, deltoides, trapecio, glúteo.
¿Pero por qué te cortaste el pelo?
Tibial anterior, braquial, flexor, grácil, Sartorius.
El dinero de la pose y las peleas.
No hay cambio y ella aumentó,
que uno faltó y la otra se rajó.
Con 14 años como directivo de Escuelas de Bellas Artes, 12 como Rector de la Cárcova y 2 como Director de la Manuel Belgrano, y cuarenta en el oficio, de un lado del
mostrador o del otro, les puedo asegurar que el tema de los modelos siempre da para un buen análisis o incluso alguna anécdota o hasta una denuncia laboral. El modelo
vivo nos recuerda que está el otro: el muerto, la naturaleza muerta, la nature morte. El modelo vivo es ante todo una rara situación metafísicamente controversial. Las personas de carne y hueso que posan para las demás, son sujetos y objetos al mismo tiempo: para el aprendizaje de la noble representación anatómica, son objetos como cualquier otro, pero con la peculiaridad de que al estar vivos, provocan
innumerables y casi imperceptibles modificaciones en su ser físico, en su todo articulado viviendo. Y nosotros, los que los dibujamos, entre todas las medidas observadas, entre todas las proporciones comparadas y las luces proyectadas, nos quedamos con las nuestras, y con las que el Maestro nos enseña como apropiadas para aprobar el curso. El vivo modelo desnudo es un objeto de estudios, que deja ridículos a los calcos de las esculturas más famosas, son las mentirosas figuras de cera las que pueden ser su espejo y serán seguramente las proyecciones futuras las que volverán viva la nada. Pero, toda esta delirante especulación tiene complicados
desenlaces administrativos de final abierto porque: el modelo como modelo nos remite a sus colegas: a la cabeza de yeso, la cafetera vieja, algún zapallo retorcido y a los trapos para enhebrar a los objetos, los ya famosos paños. Pero al ser un vivo, el modelo vivo se emparenta con el Personal de planta, pero no se los pueden plantificar porque envejecen o cansan al alumnado, que siempre quiere carne joven,
y esto hay que decirlo, ahora que los del Centro de Estudiantes se están fumando un porro. Quieren carne fresca y bonita, porque en los cuadros antiguos los feos y las feas escaseaban, se veían al fondo desdibujados o eran masacrados por nosotros,
que éramos los lindos. Los alumnos no quieren enanos, viejas gordas ni tristes pelados, no quieren posar retrato entre ellos, no quieren desnudar a sus novias, les gustaría eso sí, y ya lo tengo dicho, desnudar a algunas de las profesoras de las materias teóricas, a la de Historia del Teatro, por ejemplo. Los modelos quieren pertenecer a la planta permanente, para tener obra social, un sueldo fijo y poder por fin echar panza, aunque no entre en el Canon de Policleto. Y si la planta permanente de los modelos envejece, mientras los alumnos de primero siempre tienen la misma edad, prepárense para la protesta contra el viejo, la gorda y el enano.
Los modelos son en general del gremio de los cómicos, de los actores, de los bailarines, que es un gremio de carilindos que se dedicaban a sacarnos las novias, unas mierdas. O si no, se trata de dóciles bellezas de sexo al galope,otras mierdas, que le ofrecen a todos las delicias que quisiéramos para nosotros solos. Este gremio no tiene el peso cuantitativo ni cualitativo para solucionar este problema, de
objetos vivos e idénticos a quienes los estudian. Los modelos quieren la jubilación anticipada porque la belleza se les va rápido. Trabajan endurecidos poco tiempo y descansan el resto blanditos como babosas, apenas tapaditos para que no se crean lo que vieron antes.Para pagarles, el Estado debería reconocer a empleados que no pudieran alterarse en sus calidades estéticas ni al envejecer. Un antiguo Decano de la Facultad de Bellas Artes de La Plata, me contaba que para pagarles alos modelos e impedir al mismo tiempo que les paguen directamente los ansiosos alumnos, decidieron pedir dinero para productos de limpieza, creo que escobas,más precisamente eran, y resulta que el Rectorado sospechó de algo irregular, hasta que les dijeron que las escobas no eran para barrer, si no para rentar gente desnuda sin poder clasificar, por ser objetos y sujetos al mismo tiempo.
Análisis: BB

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