martes, 1 de febrero de 2011

Hongos en un árbol moribundo.



Hongos en un árbol moribundo.
Son los hongos que crecen en un árbol moribundo, el lugar de fuga de aquellos que ya se saben casi muertos y se donan al que necesita nutrirse de vida crepuscular. Los hongos tienen propiedades narcóticas o venenosas, porque al alimentarse de aquellos que parten a la muerte, llevan la mejor y la peor parte de ellos y las trasmiten en forma directa a quienes los comen, los cuales reciben el placer, la locura o la muerte. Los hongos son vegetales sensibles que procesan licores complejos y fluidos
secretos. Sus formas acampanadas o semejantes a lenguas superpuestas, son formas que se asocian a los duendes, enanos deformes que son obligados custodios de los jardines suburbanos. Aunque no lo crean, me dijo un amigo que existe un Frente de
Liberación de los Enanos. Empezó en Europa y ya está en Latinoamérica, sus militantes roban enanos de cemento de los jardines suburbanos y los “liberan en la nature”, bien adentro de bosques poco transitados. ¡¡Es verdad, está en Internet¡¡, en francés, ya que comenzó en Francia. El Frente de Liberación de los Enanos tiene 1700 militantes y liberaron a 7.000 enanos, les dejan a los dueños una carta en el buzón, diciéndoles donde están los enanos para que los recuperen, pidiéndoles, no obstante, que si lo pueden soportar, los dejen retozar en libertad. Pero parece que ahora los enanos todos juntos entraron en entendimiento y se dedican a asolar las poblaciones, robando a las lindas para gozarlas en la espesura, disfrutando además de los hongos narcóticos que cultivan, el problema es que con los venenosos preparan
vengarse del hombre suburbano, por obligarlos a custodiar los solares desde siempre y sin ninguna recompensa.
Autor de la foto y del texto: bb

jueves, 20 de enero de 2011

Reseña de un soneto de estética aplicación.




Bocetos al lápiz y a mano alzada a partir de fotografías también tomadas a mano alzada por los hijos del Doctor Manuel Graña Etcheverry.
Autor del Tratado del Culo.
Autor de los dibujos: bb









Reseña poética del Soneto (Esta reseña tiene capital importancia porque expresa
poéticamente conceptos clásicos de lo que es el Arte. BB).
A un pintor
No sólo admira que tu mano venza
el ser de la materia con que admira,
sino que pueda el arte en la mentira
a la misma verdad hacer vergüenza.

Cuyo milagro a descubrir comienza
en el valor con que las líneas tira,
paralelo capaz con que la ira
del tiempo hoy del olvido se convenza.

Tener cosa insensible, entendimiento
hacer donde el engaño persuadido
por verdad idolatre el fingimiento.

¡Oh milagro del arte que ha podido
dando a una tabla voz y movimiento
dejar sin él, en ella, el sentimiento!
El Doctor reseña:
El autor de ese soneto fue Don Juan de Tassis y Peralta, Conde de Villamediana, nacido en Lisboa en 1582 y asesinado en Madrid el 21 de agosto ( ¡cumpleaños
del Pequeño Profesor¡)de 1622, vale decir a los 40 años de edad. Poeta prolífico, ya reconocido y admirado a los 17 años, se declaraba admirador de Góngora y por eso hay transposiciones violentas y figuras literarias a veces oscuras, siempre alambicadas:
Así, la materia de este soneto, por ejemplo es, la valorización del Arte por sobre la naturaleza. Comienza manifestando lo admirable que hay en el hecho de que la mano del pintor sea capaz de ser al mismo tiempo, el sujeto que admira, el ser que admira, la materia admirada y el ser que provoca admiración. Además es de admirar el hecho que esa mano, en cuanto artista, mienta, porque no dice la verdad de las cosas sino que las imita. Aristóteles enseñó que el Arte es imitación: de ahí resulta que la verdad es materia de la ciencia, mientras que la mentira es materia del Arte. Y como el pintor hace que su Arte supere a la naturaleza, la verdad de lo natural llega a sentir vergüenza cuando es parangonada con la mentira del Arte. Ese milagro,
el arte superando a la naturaleza, comienza cuando descubre, en el valor que le va comunicando a los trazos que va poniendo en el lienzo con la pintura, que paralelamente mientras los traza, el tiempo va perdiendo su fuerza corrosiva, porque la pintura, ya acabada, siempre será presente, nunca habrá sido tragada por el pasado. El tiempo no podrá deteriorar a las creaciones del Arte. El hecho de haber creado una cosa inanimada, carente de sensibilidad, dotándola de inteligencia, de
expresividad, hace que nosotros adoremos a la mentira creadora, que rindamos culto idolátrico al engaño visible, a la capacidad de fingir. Es admirable el Arte, que ha disfrutado de la potestad mediante la cual el lienzo no sólo adquiere voz y movimiento, pues parece estar hablando y estar moviéndose como un ser vivo, sino que, además, ya expresa y comunica lo que puede sentir. La pintura está dotada de
pensamientos y de sentimientos, de razón y de sensibilidad. Y lo expresa, y lo transmite.
Autor de la reseña poética:
Doctor Manuel Graña Etcheverry.
bb

miércoles, 19 de enero de 2011

El sombrero de Magritte.



Título: El sombrero nublado.
Pintura directa sobre sombrero real. El sombrero de Magritte caído bajo la sombra de un árbol. Autor: Alfredo Benavidez Bedoya. Foto: BB. Derechos reservados. La fecha de publicación en el Blog será tomada como fecha de creación.
El cielo por Magritte pintado.


¡Qué tal, Magritte!
Tu cielo en mi sombrero
al pasar, nubes ha pintado.
Y tus nubes, tras mi calva,
mi memoria han colmado
con antiguos aires lejanos.
Aires que entre sí formaron
el cielo luego por vos pintado,
y que, al sobrevolar mi solar
a mi sombrero pintara.
¡Que tal, Magritte!

Verso: bb

lunes, 10 de enero de 2011

Hace días...


Film: Polaroid Spectra.
Imagen:
tamaño en origen : 9 cm x 7,5 cm.
impresa: aún no decidido.
Fecha:?
Autor: Miguel Ángel Gil
http://miguelangelgil.blogspot.com/

martes, 4 de enero de 2011

Quinta entrega. Fin de la Charca.


Título:
El Mosquito asesino
Grabado en linóleo.
Tapa para la edición de La Charca.
Autor: bb
La Charca.
Quinta entrega.
5 Péntada o Pentagrama.
Los cuatro elementos más el Centro y el Centro como el ombligo, desde donde nos alimentamos de la Madre cuando éramos uno con Ella. Símbolo del Hombre y del Amor. Quintaesencia. Los cuatro puntos cardinales más el Centro. Los cuatro dedos más el pulgar. Pentagrama de la Música. La Estrella de las cinco puntas. Es la mitad de la Década que es el número perfecto por ser el retorno a la Unidad Primera en los sistemas decimales, dónde la Década simboliza la totalidad del Universo y su retorno al Número Primero recurrente, que es a su vez el Origen de la Serie que multiplicando todo degrada la Unidad Primera. La Década además contiene la Tetractus que es la suma de 1+ 2+ 3+ 4= 10, una posición multiplicadora que diera lugar al Quadrivium, compuesto él, por: la Aritmética + la Geometría + la Música + la Astronomía, estadio del saber llamado antes cuaternario. El Pentagrama es el número de Afrodita, Diosa de la unión fecundadora, arquetipo abstracto de la generación. Y también es el Pentagrama, el número de la salud y de la belleza en nuestro cuerpo humano. bb
El Padre sacó limpio al Padrino Niño del pantano inmundo a su parecer, porque los zapatos de puro cuero del Padrino fueron succionados por el barro de la Charca y comidos, de a poco pero completamente, por el PejerrrrRey y sus mojarrrras, cuando todo se tranquilizó. Lo pudo sacar descalzo al Niño y hacia la derecha, mientras el Ford Negro Culón entraba por su izquierda. Todos los bichos se aferraron al Padrino Niño y se salvaron con Él, pero luego de unos segundos, donde con la boca bien abierta miraron como el Ford Negro se encharcaba, saltaron todos, volviendo a su lugar natural. El automóvil fenecido por viejo y encharcado, fue abandonado por el Padre, que con la Madre y con el Padrino Niño, llegaron, llevados por otros viajeros, a la Capital Federal. La Charca con el Ford encharcado se volvió Maldita, y por eso también fue elegido el lugar por los policías bonaerenses, para, en los días de franco, reunirse a beber Ginebra y darse de líneas blancas en las narigonas, y poder usar así al Ford Negro Culón como blanco de sus pistolas reglamentarias. Y tiro va y tiro viene, al Negro del Ford se lo perforaron de lado a lado, y desde esas noches, las luciérnagas, los bichos de luz, lo habitaron, y su luz por
los agujeros del auto inundó la Charca, creando el sitio llamado “El Lucernario”.
Y lo que ocurrió después, fue algo inesperado: en el balde de playa, que el Padrino Niño dejó olvidado en el baúl del Ford, venían varios caracoles y conchas de almejas, y una de ellas, la más hermosa, comenzó a crecer y a brillar. Estuvo así varias semanas, hasta que haciendo saltar por los aires la tapa del baúl, debido al gran tamaño alcanzado, comenzó la concha bivalva a abrirse, generando luces hipnóticas que fascinaron a los habitantes de la Charca. De ella volvió a salir la divina Afrodita, la Diosa de la belleza y del placer venéreo, que cada tanto vuelve a nacer de una concha marina. Desde allí salió la Bella Madrina,la llamada Afrodita. Volvió a nacer porque suele dejar este mundo muy enojada, al ver practicar al Hombre conductas corruptas, y por saber de la desdichada tendencia de los seres humanos, a todo aquello carente de belleza. Volvió a nacer Afrodita en el Lucernario.
Alfredo Benavidez Bedoya
Fin de La Charca.

martes, 28 de diciembre de 2010

La Charca. Cuarta entrega.


Título:
Cacatúa barranquera.
Cacatúa barranquera
ladrona de la naranja
del paisano granjero.
Serás blanco certero
del trabuco naranjero.
Verso: bb
Grabado en linóleo.
Autor: bb
La Charca.
Cuarta entrega.
Al entrar en la Charca, el Padrino Niño les sugirió a todos los seres tributarios de la misma que supieran que si ella, la Charca, le permitía entrar a él, era por ser, además de Padrino Niño, un familiar de buen talante. Fue por eso que el Padrino Niño se encontró en pocos segundos nada más, invadido por las alimañas de todos los Reinos: la Lagartija Jija le reptaba la espalda, Víborabora le hacía de bufanda muy banana, pero en realidad quería clavar sus ampollas venenosas en las venas azules del Padrino Niño; mientras tanto, los cuatro Ratones Stones comenzaban a comerle
la ropa, que si bien era buena era vieja también, y hacía tiempo que debería de haber sido donada a la Beneficencia Nacional. El SapoPanza saltaba sobre la cabeza del Niño y sobre la suya estaba pegado el Caracol Caradecola, mientras la araña
ÑáÑá se le metía al Padrino entre las ropas y los renacuajos de a miles entraban por las botamangas de su pantalón con intenciones sospechosas. El PejeRey por su parte, convocó a un ejército de mojarras para comerse los botines de media caña de Puro Cuero de vaca muerta y que se ablandaban al contacto con el agua. El Grillo Amarillo se dijo que esta oportunidad era única y arrimó al Camalote hacia el intruso; estaba seguro el Grillo que, por fin una vez se acercaba hacia él un Productor Musical de la Capital Federal, para darle, como merecía, un público superior a esa fauna de la Charca, donde su hogar vegetal evolucionaba desde siempre. En medio de toda esta confusión, el Hormigón Armado descubrió que el Padrino Niño al entrar en la Charca, había dejado sobre la orilla una golosina y hacia ella organizó una invasión consumista y expropiatoria. Y en esto estaban los bichos y el Padrino Niño, cuando
el Padre vio a su hijo hundiéndose en la Charca cubierto de alimañas ponzoñosas, todas ellas llenas de esas eñes inconvenientes. Alarmado, dejó todo trabajo mecánico automovilístico y corrió en auxilio de su Niño, pero sin quererlo, de una patada sacó la piedra que inmovilizaba al Ford Negro y Culón, y fue por eso que el
mismo, el automóvil, comenzó lentamente a bajar Barranca Abajo y hacia la Charca, siguiendo al Padre que desesperado gritaba en francés a los bichos ponzoñosos, insultos imposible de reproducir en este texto de neto corte académico. El enorme
automóvil negro bajaba pesado y silencioso detrás del Padre, rechinaban sus amortiguadores y tomaba una velocidad cada vez mayor. Y en el momento más peligroso apareció el Mosquito Asesino, esqueleto bebedor de sangre que buscaba encarnarse siempre gracias a beberla sin parar, pero que sólo encarnaba a la blanca Muerte que todos tenemos impresa como marca de agua en nuestro Contrato Final. El Mosquito, se lanzó dichoso para marcar con su mordida al Padrino Niño, pero su caída libre y bombardera fue cancelada de un lengüetazo del SapoPanza, que con su lengua de 1,87 metros lineales, supo enrollar a la Muerte misma y mandarla a dormir a su estómago. Con esto evitó que muriera el Niño, y por ser Padrino de la Charca todos los bichos
sobrevivieron al desastre. Incluso el Padre. Pues la entrada del Ford Negro, pesado y culón fue muy aparatosa. Su masa poderosa entró para siempre al barro pegajoso de la Charca, su radiador en ese momento a 135 Grados centígrados, explotó creando una nube color frutilla llena de vitaminas, la cual benefició la salud alicaída de todos los seres de la Charca, sobre los cuales supo llover encima.
Alfredo Benavidez Bedoya
(Continuará)(0jalá)

sábado, 25 de diciembre de 2010

El Grillo amarillo. Tercera entrega de la Charca.


Título: El Grillo Amarillo.
Acuarela y lápiz acuarela. 2010
Autor: bb
La Charca.
“La mayor parte de la belleza de nuestro Planetase debe a las dificultades que tienen los vegetales para llegar al orgasmo”.
bb
El Barco de Papel casi naufragaba cuando apareció el Grillo Amarillo sobre el confortable Camalote del Litoral. Viendo que la tropilla de renacuajos se masticaba la prensa republicana que nos brindaba el Barco de Papel, el Grillo cantó un himno revolucionario tres tonos por debajo de lo permitido y terminó con un silbido suprasónico de daño asegurado para el aparato auditivo de los Vecinos de la Charca. Con el misil sónico del Grillo Amarillo no quedó ni un solo renacuajo y el PejeRey
tuvo que retroceder con sus masivos cómplices de opereta, patoteros amigos de esas mojarritas, la otra base alimenticia de la laguna bonaerense. El Grillo Amarillo al darse cuenta que todos lo miraban fascinados por su intervención operística, aprovechó para obtener un rédito político y recitar su Poema al Camalote, vegetal que lo soportaba desde hacía años y que estaba a punto de desalojarlo por su incontinencia contumaz. Canta el Grillo Amarillo su Poema al Camalote:
Camalote
Planta viajera en el agua implantada,
con verdes tetas flotando marineras.
Su hoja cuchara a las lluvias bebiendo
y su flor, de diseño violeta, azul y oro.

Camalote
Lugar para la navegación de la víbora,
y para mil partos del mosquito asesino.
Manta verde que ahoga ella toda unida
a los que nadan debajo y entre el barro.

Camalote
La mancha verde sobre el río chocolate.
El agua nutritiva invadida por el monte.
Raíz serpentín mirando al cielo sumergida,
en el brillo verde de prepotencia amarilla.

Camalote
Solar del Grillo Amarillo, poeta cumbiamba.
Carnosa fibra de agua llena de vida sobrada.
Una casa flotante para el romántico corazón.
Viajero bajando a morirse en el agua salada.

El Camalote aguantaba los versos obsecuentes y las funestas referencias anticipatorias, como esa de morirse en el agua salada, pensando que con una buena ayuda divina el inmundo grillo sería reemplazado por otro ocupa menos marihuanero.
Fue por eso que el Camalote esperanzado vio en el Barco de Papel, un enviado de ultramar los mares, un divino, una planta de papel escrita con verdades en letras republicanas; y decidió rodearlo y protegerlo con sus hijos, los bulbos menores sobre producidos por su actividad sexual nocturna. Actividad que era su arma secreta para la conquista del espejo de agua de la mesopotamia. El Camalote trató de leerlo al Barco de Papel y entonces supo que al acto de leer no lo había conocido nunca, ni leerlo ni escribirlo y menos estando en francés, segunda lengua de la familia
viajera hacia y desde la Ciudad Feliz de los Niños del Mar del Plata. Con los Ratones Stones rodeados por el Hormigón Armado y con el Barco de Papel protegido por el Camalote la calma volvió a la Charca. Pero no duró mucho pues entonces, el Padrino
Niño se descalzó y entró con su pie sobre el barro blando de la orilla, la cual envolvió amorosamente sus dedos de Niño, escurriendo su arcilla a través de los mismos, para dormirse sobre la capellada de su calzado natural.
Alfredo Benavidez Bedoya
(Continuará)(0jalá)