domingo, 20 de marzo de 2016

La Muerte de la Pintura.

La Muerte de la Pintura.
Teoría del campo expandido.
Desde fines de la década de 1960 se habla de “la muerte de la pintura”, desde sesudos textos posmodernistas hasta declaraciones de artistas como Luis Felipe Noé, quien a pesar de todo sique pintando a sus ochenta y tantos años de edad. Esta muerte se refiere a un eclipse disciplinar ante la vertiginosa huída hacia delante de las vanguardias y las post vanguardias, quienes ponen en duda permanente a todos los lenguajes, no solamente los de las artes visuales. Ante la superación de las vanguardias, lo que las sustituye, algo innominado y ecléctico, aparentemente anula la eficacia de la pintura plana e inmóvil. La nombra ya muerta, la saca del escenario.
No se trata sólo de la Pintura, la Muerte alcanza a los oficios que construyeron en muchos siglos disciplinas, como la escultura, el dibujo, el grabado, la cerámica; o sea sistemas de reglas y saberes para la práctica profesional. La cual nunca dejó cerradas las puertas de la creación de nuevas reglas y estilos, sean técnicas o sistemas de representación, puesto que si no hubiera sido así, no habría existido la Historia del Arte. La cual hay muchos que dicen que no existe en realidad, hablando hasta de épocas post históricas. Como se puede notar, al morir la Pintura y estar en duda la existencia de la Historia del Arte, poco daño podemos hacer si agregamos una nueva teoría disparatada al inmenso rebaño que la crítica arrea vaya saber uno hacia adonde.
Cuando hablo de una Teoría del campo expandido, hablo de lo que todo el mundo sabe y dice sobre el arte, que todo es arte y que todos somos artistas. Los mismos alumnos no aceptan consejos al ser ellos artistas desde el Jardín de infantes, donde dibujaban en libertad y todo se exponía como un logro. Esta alusión al Jardín de Infantes o Kindergarden, hoy ya universalizado no es casual. Según el extraordinario libro de Arthur D. Efland: Una historia de la educación del Arte. Tendencias intelectuales y sociales en la enseñanza de las artes Visuales (Paidós Educación), los jardines maternales y la currícula basada en las artes visuales y la música con gran libertad de expresión y a edad temprana, son la entrada fundacional del arte en todas las personas que han cursado esta institución basal: el Jardín de Infantes. Todos queremos volver a esos lugares de protección y socialización en armonía. Obviamente dejando de lado los abusos y maltratos. El método Pestalozzi- Parker, planteado en el siglo XIX, se universalizó en el siglo XX, como una forma de acceder a la educación de los niños a través de las artes y las manualidades.
Por ese trasfondo primerizo, muchos quieren volver a ejercer de artistas, quieren volver a ser libres y dueños del mundo. Algunos asemejan su obra madura con esa primariedad grata de los infantes e incluso se transforman en un éxito de ventas, como el caso del pintor chaqueño Milo Lockett. Primereado por Paul Klee y el Arte Brut, a los cuales, incluido el chaqueño, hay que reconocerles que supieron darse cuenta de que representando plásticamente aquél recuerdo artístico grato del jardín maternal, podían conectarse fácil pero profundamente con muchísimas personas. Lo que hace Lockett es ilustrar rememorando el lugar de partida añorado de por vida: la niñez.
La enorme cantidad de gente que quiere dedicarse al “Arte”, las masas de alumnos de por vida, la necesidad de profesores públicos y privados, las colecciones, las instituciones y el mercado de arte, deben su fortaleza a que casi todo Occidente es desde edad temprana educado en el arte, puesto que son estos los lenguajes (el visual y el auditivo) los que mejor entiende el infante y a través de los cuales descubre el mundo, se socializa y se auto afirma al expresarse. Es por eso que también el arte es buena terapia, cura porque remite a un momento de prospectiva en libertad y sin consecuencias peligrosas. Remite a una socialización blanda.
El Arte será en el futuro completamente estratégico al trastocarse las relaciones de producción de bienes. La robótica, ya sea electrónica o mecánica, macro, micro o nano, ya domina la producción mundial y cuando se generalice el bien más escaso será el trabajo. Los empleos serán para los técnicos celadores de los robots, los robots construirán robots y esa expansión determinará los productos y los precios de los mismos. La explotación intensiva de los hombres dará lugar al ocio, a un ocio no como el soñado por todos y por los antiguos en tanto “ocio creativo”. Será una situación nueva con un acceso muy limitado a los bienes materiales, con asignaciones y subsidios permanentes pero limitados, muy limitados. La vida sin grandes perspectivas de cambio y el aumento del ocio, potenciarán el deseo y será el Arte el que lo satisfaga.
El Arte obviamente no tendrá el aspecto disciplinario de hoy en día, al multiplicarse el público en forma exponencial, las estructuras de fascinación van a ser cada vez más complejas y con distintas estrategias de seducción, según los diferentes grados de educación artística de los usuarios. Usuarios que no creo que se contenten con ser observadores pasivos, de alguna forma la pulsión a volver a ser creadores deberá ser satisfecha.
La intervención de los distintos medios manuales y electrónicos diversificará los productos artísticos, sin necesidad de que los tradicionales sean reemplazados, puesto que el público será creciente y diverso al mismo tiempo. La hibridez será la norma. Al incluir cada vez más técnicos y técnicas, los productos artísticos tendrán varios autores trabajando con un director, como hoy ocurre en el cine. Pero eso no eclipsará al artista solitario. El híbrido, como resultado de diversos autores es difícil para construir estilo.
El espectáculo, la música, el deporte, el cine y sus derivados, la producción simbólica en la nube, la literatura, el antiguo teatro y el nuevo y simultáneo en la nube otra vez, las artes tradicionales y los otros géneros que se vayan creando, articularán con grados de comprensión y disfrute pertinentes, al arte futuro. Que llevará placer, diversión y reflexión, remedio a la angustia y comprensión al intelecto de esa enorme multitud globalizada. Será el Arte o la Religión o los dos juntos como tantas veces estuvieron, los que colmarán de satisfacción el Deseo acumulado y multiplicado por el ocio estéril.
El pasado fue lugar modélico o totémico, si quieren, hasta la época napoleónica. Los “antiguos”, continuamente interpretados, malversados y versionados, fueron el tótem donde ir sumando deidades, ideas poéticas, enigmas, bellezas, miedos primordiales y placeres siempre deseados. El pasado fue modélico o totémico para el Renacimiento, el Manierismo, el Barroco, el Rococó y el neo Clasicismo. También lo fue para el Romanticismo, seducido por la Edad Media y el pasado también fue modélico, en este caso bien totémico, para la vanguardia que montó su aparato formal con el arte de los pueblos primitivos o primitivos actuales, hoy y en nuestro caso, llamados “originarios”.
La vanguardia siempre tuvo un imperativo “cancelatorio” con respecto a las otras vanguardias precedentes y también condenatorio hacia todo el pasado académico. Todo estaba ya escrito en el futuro y solamente había que anticiparse y leer el texto a la multitud, para momificarse en la memoria colectiva como aquél que adivinaba el rumbo o el mejor rumbo. Dado que, como todos sabemos, rumbos hay más de uno y las vanguardias precedentes no se cancelan, sino que se amontonan en los estantes de la Historia del Arte Moderno, que vaya uno saber qué significa hoy en día.
Cuando alguien quiere anticiparse a su tiempo se está anticipando a su muerte, se está encontrando con ella, ese fue el destino de la vanguardia. Hacia adelante está la muerte seguro, lo demás habrá que verlo para creerlo, como dice el incrédulo dicho. La Historia, que tanto rechazo tiene entre los jóvenes porque dicen que es cosa de muertos, es en cambio cosa de vivos, son las cosas que hicieron los muertos pero cuando estaban vivos.
Los componentes macabros, despojados, caprichosos, nihilistas y las dudas angustiantes que rodean al arte contemporáneo, son los síntomas de un diálogo con la nada, que es aquello que aún no es. Con el futuro, con la muerte. Un monólogo en realidad que plantea siempre situaciones al borde de algo innombrable: la Muerte, como materia prima del Arte. La Muerte como verdadero rumbo, cosa que a la larga es verdad, pero en el mientras tanto, que es la existencia o sea la vida, Carpe Diem. Vivir el día con ánimo celebratorio, porque si Dios existe debemos honrar su creación y si Dios no existe, debemos vivir con intensidad sin muerte los días y las noches que nos tocaron.
Sugiero que los pintores le hagan la prueba de muerte a la pintura, que pinten una obra que sea una obra de arte, con ese solo gesto se la podrá declarar viva otra vez. Que pinten una obra que abra una ventana al disfrute, una obra que formule un teorema simbólico, que represente “lo otro” visitado o que no lo represente y con esa negación evoque lo deseado. Una obra que por su singularidad e intensidad, simplemente nos fascine al punto de notar que la pintura está más viva que nunca, aunque tantos quieran matarla todos los días.
El Arte Post Conceptual tiene algo de lúgubre, tiene buenas ideas, algunas poéticas y razón adornada por erudición. Tiene mucha reflexión aunque algo fúnebre, pero siempre después de convencer, nos deja navegando en lo mórbido, lo tétrico, fláccido y lúgubre, Y además siempre adivinamos un fondo trágico. El Arte Post Conceptual no sé si será el Norte salvador, pero sepan que tiene un espíritu muy esdrújulo. Y es este carácter tan esdrújulo el que me obliga a dedicarle un poema al Arte Post Conceptual, el cual luego de su factura será difundido por este mismo medio.
Grabado y texto: Alfredo Benavidez Bedoya.

sábado, 20 de febrero de 2016

Carta al Ministro de Cultura.



El peticionante. Dibujo a la pluma sobre página de álbum de estampillas. Matriz de linóleo tallada. Estampa definitiva.
Autor:  Alfredo Benavidez Bedoya. 2015.
En 2006, el Director Nacional de Museos Américo Castilla llamó a concursos en todos los museos nacionales, para luego esconder, cajonear los resultados que no gustaron en la Secretaría de Cultura. Ahora, en 2016, diez años después y nombrado por el Ministro Pablo Avelluto, vuelve a llamar a los mismos concursos. Una operación tramposa que no respeta los derechos de los concursantes de aquellos concursos del año 2006 que no tienen dictamen hasta el día de hoy. En estos diez años hay funcionaron que aprovecharon esta situación para ocupar puestos en forma ilegal. Esta es la carta elevada por mesa de entradas la semana pasada.
                                   Buenos Aires,  15 de febrero de 2016.
Sr. Ministro de Cultura de la Nación.
Licenciado Pablo Avelluto.
                                            Por la presente me dirijo a Usted con todo respeto en mi carácter de particular damnificado de conductas de persecución política y abuso de poder realizadas por funcionarios de la cartera a su cargo.
                                            He decidido dirigirme en forma escrita, directa y pública, dada la manifiesta decisión del Sr. Presidente electo, de privilegiar la transparencia de los actos de gobierno y de terminar con las divisiones entre los argentinos, y yo agrego “con las persecuciones” entre los argentinos. Porque es claro que cuando hay divisiones, tarde o temprano hay persecuciones.
                                            Lamentablemente fui perseguido políticamente desde el año 2005, en el que fui echado en forma ilegal, violenta y humillante de la dirección de la Escuela Superior de Bellas Artes “Ernesto de la Cárcova”, sin ninguna razón académica, administrativa o de otro tipo. Circunstancia probada al no haber, después de diez años, ningún sumario, demanda, denuncia, pedido de informes o cualquier instancia que acreditara destituir a un funcionario, que a su vez y con la Lista Azul, había ganado las tres elecciones, con todas las garantías de la Justicia Federal, que se realizaron en la institución. Las únicas tres porque después nunca se realizaron otras.
                                            En el año 2006 el Director Nacional de Museos, el Doctor Américo Castilla, convocó como lo vuelve a hacer hoy en forma desopilante, a Concursos de Antecedentes, Proyectos y entrevistas laborales, en casi todos los Museos y en varios niveles de aplicación técnica y responsabilidad institucional. Responsabilidad que hubiera quedado en manos de la funcionaria Liliana Piñeiro como Directora de Museos si no hubiera renunciado. En el marco de dicha convocatoria me presenté a los cargos de Jefe de Documentación y de Director del Museo Nacional del Grabado, tras haberme enterado por la prensa. Si bien el desarrollo del concurso se atuvo a la normativa vigente sin embargo el final se apartó de toda legalidad. En efecto, cajonear, silenciar dictámenes y nunca, por lo menos en mi caso, informar en forma fehaciente y documental de los resultados del Concurso es algo que va en contra de toda legislación administrativa. Y evidentemente esta actitud fue tomada para impedir todo inicio de protesta o impugnación. Todo esto ocurrió a pesar de haber cumplido con todos los requisitos, incluido aquel que exigía cinco años al frente de un Museo (estuve 12 años al frente del Museo de Calcos "Ernesto de la Cárcova" y fui el creador de su estructura administrativa y de la Sala Americana, realizada en mi gestión). A pesar también de haber cumplido con la etapa técnica proyectual, la etapa de antecedentes académicos, artísticos e institucionales, y con la etapa de la entrevista técnica laboral, presidida por el propio Doctor Américo Castilla. A pesar de todo, nada se sabe aún.  Silencio es lo que hay sobre el resultado hasta hoy, a pesar de haber preguntado en reiteradas ocasiones, a pesar de haberle pedido al al Lic. Andrés Duprat (hoy a cargo del Museo Nacional de Bellas Artes) noticias sobre este concurso ya que él estaba a cargo del Museo Nacional del Grabado. Durante estos diez años no he podido conocer el dictamen. Por esto, espero que el Doctor Américo Castilla pueda dar explicaciones hoy sobre cuál fue el orden de mérito, para poder festejar o para poder recurrir, impugnar o denunciar persecución ideológica lisa y llana, como parece fue en mi caso lamentablemente.
                              Luego de unos años, en el 2012, la Presidenta Cristina Fernández nombró por Decreto a la Señora Nora Iniesta al frente del Museo Nacional del Grabado, la cual había sido concursante conmigo o según otros, parte del Jurado del mencionado Concurso ya concursado, ignorancia normal puesto que el Doctor Américo Castilla no publicitó la nómina de Jurados en forma fehaciente. La señora Nora Iniesta asumió de hecho con un salario especial y retroactivo y allí se supone que está. Se mantuvo gracias a las periódicas “prórrogas” de 180 días a su mandato firmadas por la ex – Presidente, mandatos de hecho pero no de derecho. Y se supone que de seguir en ese cargo el mecanismo debe repetirse, ahora con la firma del Sr. Presidente de la Nación, porque así cotizaba la Señora Nora Iniesta.
                             No me pude ocupar mucho de este concurso ya concursado, porque la persecución contra mí se manifestó también desde ese momento, en la  Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. En este caso, primero dividieron la cátedra concursada de la cual era Profesor Titular y que tenía en seis partes, y luego me ofrecieron una de ellas. Así, al ser concursado en una cátedra que consistía en una “unidad” académica, rechacé la arbitrariedad. Ofrecí realizar otras tareas académicas pero no me generaron ningún espacio alternativo. Los que sí lo hicieron fueron un grupo de alumnos con los cuales creamos La Pequeña Cátedra.  Sin embargo, a los pocos años me “dieron la baja” en la Universidad. Fui echado de dos universidades: del IUNA hoy UNA (Universidad de la cual soy fundador) y de la Universidad Nacional de La Plata. En ambos casos cometieron abuso de poder, dadas las actitudes antirreglamentarias e ilegales aplicadas. Actos que rayaron con el ridículo en algunos casos, como el de la Facultad de Bellas Artes que para darme de baja debieron realizar dislates administrativos como no respetar la designación de un profesor regular, o el de su Ministerio de Cultura, en ese momento Secretaría, que se pasó años prorrogando a la Señora Nora Iniesta por Decreto para ocultar un concurso sin dictamen exprofeso.
                                            Fueron diez años de ninguneo, expulsiones, concursos cajoneados, actitudes fascistas de opereta protagonizadas por personajes mediocres y lamentables. Me persiguieron a mí y a mi mujer, quien era empleada en el IUNA y debió hacer un juicio porque le negaron su salario y designación por las mismas cuestiones políticas. Un juicio ganó pues los  autoritarios del IUNA obraron contra derecho. Han pasado diez años desde que concursé para dirigir el Museo del Grabado, este año cumplo sesenta y cinco años y debido a problemas de salud  debo jubilarme, a pesar de que me hubiera gustado llevar adelante el Proyecto institucional con el que concursé y para el que he contado y cuento con una trayectoria artística en la disciplina muy reconocida. Hoy, no busco cargos políticos sino que me expliquen qué pasó con el Concurso, quién ganó, cuál es el orden de mérito, por qué el Jurado no dictaminó nada o escondió los resultados. Esto es importante en función del reconocimiento de las arbitrariedades y su reparación administrativa, puesto que, al haberme echado de las dos universidades y haberme negado el Concurso para el Museo Nacional de Grabado, tengo aportes patronales raquíticos en los últimos 10 años. Sobreviví gracias a la pensión del Gran Premio Nacional, en medio de deudas y en el más absoluto ostracismo.
                                            Este cambio político ha hecho que recobre la esperanza de justicia y reclamar el derecho a la información sobre el concurso.  Creo que el Ministerio de Cultura debe dar explicaciones sobre este concurso a los que creímos en la convocatoria del Doctor Américo Castilla en el 2006 y concursamos de buena fe, para poder seguir adelante con la política de concursos en el 2016, política que es la que corresponde pues es un derecho que tenemos los ciudadanos. Derecho que ejercí en otros tiempos del país cuando no fui perseguido y en el mundo artístico nacional e internacional. Resulta obvio, pues, que el haber concursado cumpliendo todos los requisitos y las instancias y que nunca el Estado haya cerrado dicho acto administrativo, constituye una vulneración a los “derechos en expectativa”, sobre todo cuando se anuncia de nuevo un concurso sin haber cerrado el otro “en expectativa”.
                              Finalmente manifiesto que de todo lo dicho puedo abundar en detalles y en pruebas documentales.
                              Sin más, aprovecho para saludarlo, en la seguridad de que esta petición de justicia y reparación será atendida, en virtud de la proclamada transparencia como práctica del buen gobierno, que el Señor Presidente Mauricio Macri enarbola para construir una Argentina sin divisiones y sobre todo sin persecuciones.
                              A la espera de su respuesta, en ejercicio del derecho a peticionar y reservándome también el de recurrir, lo saluda atentamente
Profesor Alfredo Benavidez Bedoya. DNI: 10.108.015.
Gran Premio de Honor “Presidente de la Nación” Salón Nacional. Grabado.
Gran Premio Municipal. Salón Manuel Belgrano. Grabado.
Premio Konex de Platino en Grabado.
Beca Guggenheim en Arte Gráfico. Fundación J.S. Guggenheim. Nueva York.
Director de la Escuela Nacional de Bellas Artes “Manuel Belgrano”
Desde hasta el 1993 hasta el 2005.
Rector de la Escuela Superior de Bellas Artes de la Nación “Ernesto de la Cárcova”.
Desde 1993 hasta el 2005.
Profesor de Historia del Arte Titular concursado. Facultad de Bellas Artes. Universidad  Nacional de La Plata. Desde 1988 hasta el 2012.
Domicilio: Vergara 3234. Florida. Prov. de Buenos Aires. Teléfono: 4760- 4276.
Documentos digitalizados:
2005. Resolución N° 3512/2005 donde el Secretario de Cultura llama a concurso para ocupar creo que más de cien cargos en los Museos Nacionales, incluido el cargo que concursado: Director del Museo del Grabado.
29/12/2005. Inscripción como postulante al cargo por Concurso de Director del Museo Nacional del Grabado.
29/12/2005. Inscripción como postulante al cargo por Concurso de Jefe del Área de Documentación del Museo Nacional del Grabado.
12/6/2006. Admisión como candidato a Director del Museo del Grabado, Superación de la etapa de antecedentes, sin ninguna información sobre la evaluación.
18/8/2006. Telegrama para concurrir a la entrevista laboral.
28/6/2006. Rechazo por antecedentes para el cargo de Jefe del Área Documentación del Museo Nacional del Grabado.
31/6/2006. Sello de recepción del Proyecto del Museo Nacional de grabado.
Proyecto para el Museo Nacional del Grabado. Dos documentos con sello de recepción al dorso.
2006. Requisitos para la prueba técnica, componentes del Proyecto de Museo. Frente y dorso con las firmas de los Jurados.
 2011. Decreto 582/ 2011 Donde la Presidenta nombra a Nora Iniesta por 180 días como Directora del Museo del Grabado, 180 días que los seguirá renovando hasta Enero 2016, a menos que el Ministro de Cultura actual, no esté de acuerdo con estos enjuagues escandalosos que ocultan persecución política desde el aparato del Estado. Prorrogar, un modo perfecto de no dar nunca el dictamen del Concurso y tener un Director militante con un sueldo especial, superior, al que figuraba en el llamado a Concurso.
2012. Decreto 2175/ 2012. Una de las prorrogas cada 180 días para mantener a Nora Iniesta en el cargo de Directora del Museo Nacional del grabado, con un sueldo extraordinario que, según dicen, tuvo un carácter retroactivo.
2015. Decreto 1459/2015 Última prórroga de 180 días de Nora Iniesta como Directora. En  enero necesitaría una nueva prórroga, momento en que se podrá ver el “cambio”, si acaso lo hay, o se continuará con la impunidad y la persecución política. Con este Decreto le “prorrogan” para atrás, todos los períodos que no habían cubierto de 180 días, por desidia, estupidez e impunidad.
Todo este material y mi Currículum Vitae completo lo puede consultar en:
Para su visualización pormenorizada de los 10 documentos, hay un enlace especial a Google Drive donde aparecen los documentos escaneados con perfecta definición.


sábado, 6 de febrero de 2016

La mano derecha de los líderes mundiales.


La mano derecha de los líderes mundiales.

Grabado en linóleo. Medidas: 30 cm x 17 cm. 2015. Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Otra vez Américo Castilla ¡¡¡¡¡¡


Otra vez Américo Castilla. Director de Patrimonio¡¡¡¡¡¡¡¡
Otra vez el funcionario kirchnerista responsable del patrimonio que cuando era Director de Museos con Néstor, le robaron 490 grabados del Museo Nacional del Grabado y no aclaró el robo. Funcionario polémico al cual además de los grabados, le robaron el reloj de Belgrano del Museo Histórico Nacional y tampoco recuperó la pieza ni a los ladrones. Parece que el Ministro no conoce de historia reciente ni le importa el patrimonio. Y esto no es ideológico, Castilla es un rosquero que liquidó la Fundación Antorchas, un radical todo terreno que es impulsado por los conocidos de siempre.
Otra vez el funcionario que organizó los concursos para todos los Museos, que después “cajonearon” durante años, nombrando mientras tanto a concursantes amigos de esos concursos, al frente de los Museos por Decreto. Ahora quiere hacer otros concursos, seguramente distintos de los primeros y bien encorsetados para meter su rosca.
Estuvo detrás del Concurso del Bellas Artes donde ganaron tres funcionarios de la propia Secretaría de Cultura, con Duprat ya colocó el Director General y lo que siempre quiso es digitar el Concurso de Director Artístico del Museo Nacional para él, y ya en el cargo manejar la política de artes visuales desde allí.
Ahora dice que va a convocar a concursos transparentes, que empiece entonces por el Museo Nacional que fue un arreglo en la desbandada, que empiece por aclarar en que quedaron los concursos anteriores que ya fueron concursados y organizados por él mismo, y de los cuales los aspirantes concursantes no sabemos qué pasó.
El señor más que artista es abogado y sabe que conductas administrativas perversas, donde se amañan concursos para constituir mafias, que terminan provocando el robo del patrimonio, no es un camino que le vaya a dar resultado. Antes de llamar a los nuevos concursos el Ministro por lo menos debería aclarar qué pasó con los otros, hechos por este mismo personaje nefasto.

Alfredo Benavidez Bedoya.

lunes, 7 de diciembre de 2015

El jolgorio del bicho.


“El jolgorio del bicho”. Grabado en linóleo. Medidas: 30 cm x 16 cm. Diciembre del 2015.
Hay que saber perder. A mí ya me tocó tantas veces perder, que podría dictar un Seminario para la Derrota. En realidad es muy fácil aprender a perder, debemos al leer la última página del libro que contiene el relato que nos fascina y antes de conocer el final, debemos cerrar el libro, y recordar qué clase de obra era. Porque si era una novela de misterio, esa última página nos tendrá en vilo hasta el final, pero si se trataba de un tratado dogmático o un reglamento administrativo, el tedio reemplazará al vilo hasta el final. Porque puede ser que una obra se haya ido transformado según se iba leyendo y su conclusión desconcierte. O puede tratarse de un libro sagrado, siendo entonces la última página un ineludible llamado a empezar el libro de nuevo. Así como la última hoja de un libro esencial, que nos ha transformado para siempre, es una caída al vacío y a la propia y autónoma capacidad de equilibrio. Así la última hoja de un libro lleno de verdades parciales, delirios autocomplacientes y estrategias pasadistas (pasadistas, no pasatistas), es  una última página bienvenida, para el que no comulga con el relato ya casi finalizado.
El pasadismo, de permanente utilización en el arte occidental, es una estrategia que toma un segmento del pasado, lo resignifica y lo proyecta como modelo a imitar, o por lo menos a traer al presente en forma atemperada, interpretada o sesgada. Para Cristina fueron los años 70 y para Macri será el Desarrollismo, los años 60. Son estrategias para buscar cimientos histórico- simbólicos de legitimación, anclas legítimas a partir de las cuales construir identidad propia. Pero nunca producen los mismos fenómenos, en el arte tienen un aire de familia, los mismos personajes, dioses y semidioses, alguna similitud formal en las proporciones, conceptos o composiciones. Como por ejemplo el eje Clásico- Renacimiento- Neoclásico- Arte Fascista o la ruina en el romanticismo y la Edad Media como lugar inmanente del espíritu romántico o el Cubismo y el arte primitivo. Pero bueno, nadie va a confundir a Fidias con Donatello, ni a los miniaturistas medievales con el alemán romántico Friedrich o a Picasso con el África negra. A veces “adaptan” o “mejoran” el modelo en clave moderna, a veces lo “empeoran” alterando sus partes a conveniencia y otras veces lo tratan de repetir tal cual, lo que resulta una parodia deprimente. Pero siempre el resultado es diferente, el pasadismo construye un presente a través de un pasado revalorado en clave funcional a los intereses futuros.
La metáfora del  libro es pertinente porque si el relato nos gusta mucho pensaremos que no termina, que apenas el libro es el primer tomo o el capítulo de una serie.
Tal vez  se trata entonces de relatos que de tan dominantes que son, se van repitiendo de tal forma que quedan inmóviles o se mueven cómodos, pero sin salir del mismo lugar. Un lugar que se vacía al leer la última página. La cual como digo, podrá tener una zaga, pero todos sabemos que siempre en el arte y en la vida, los momentos y las obras que abren rumbos, son irrepetibles. Las segundas partes casi siempre arruinan las primeras.
Además ese libro común lo leemos entre todos y hay mucha gente que lee y se aburre, porque ya sabe como sigue. Otros van leyendo y se indignan y se manifiestan en contra y por la conclusión perentoria del relato, o su transformación en un nuevo y distinto libro. La textura literaria del relato debe ser inclusiva al ser común a todos la lectura del mencionado libro.
La última página de una obra literaria o el momento en que el artista define a su obra como conclusa, es un acto que valida todo lo bien hecho según su autor, y es el abandono de una obra que ya no lo necesita más. Un abandono que no permite tampoco al Autor, volver en el futuro a modificar lo dado por bueno en su momento.
Los gobiernos son tomos en una biblioteca, los hay bien encuadernados en cuero, otros en rústica, unos gordos y altos, otros flaquitos y enanos, algunos sangrientos, otros grasientos y muchos muy apolillados. Los gobiernos pretéritos son libros con relatos diversos, que se odian profundamente entre sí, pero que viajan en el tiempo apretados unos junto a los otros en un anaquel de biblioteca. Como esos parientes que se odiaron toda la vida pero terminan coincidiendo en la cripta familiar.
Lo que si hay que condenar es a los ladrones, que son mentirosos para robar y autoritarios para que no se noten sus mentiras públicas, a esos y a los botones, los comisarios políticos que persiguieron personas. Porque el castigo por lo menos social en éstos últimos y pecuniario en los primeros,  impedirá, al ser una pena disuasiva, el que los nuevos funcionarios “desarrollistas” cometan estos delitos con sus nuevos gobernados. Ladrones y botones. Ladrones mentirosos o botones comisarios políticos que arruinaron carreras, amañaron concursos, echaron disidentes, persiguieron familiares de disidentes, promovieron juicios en ARBA o AFIP para disidentes, humillaron, injuriaron y ningunearon a quienes creían o incluso escribían, producían o imaginaban otros relatos posibles. Relatos todos pasibles de debilidad ficcional, claro, porque así como hay relatos de calidad los hay de los otros, depende de los autores, individuales o colectivos. Además hay que tener en cuenta que al relato uno lo modifica a conveniencia, uno, ya sea individual o colectivo. Y de todas, la etapa dogmática es la más estúpida, aparece a raíz de la falta de correlato con la realidad. El Verbo hecho Verso. El relato, en ese caso, se sacraliza y se transforma en tótem y a todo lo demás se lo transforma en tabú, en lo prohibido. Es la etapa necia de la anterior acumulación virtuosa ya agotada.
Son pocos los ladrones y los comisarios políticos, los ladrones y los botones; pero si éstos no son socialmente señalados y separados de la actuación pública, los nuevos no tardarán en actuar igual a los que se van. Los que se van me persiguieron en forma pública y documental durante diez años. No me echaron de “la” Universidad, me echaron de dos universidades: del IUNA y la UNLP, me echaron en forma humillante, injuriante  y antirreglamentaria de ambas. Además de las decenas de actitudes fascistas que tuvieron con mi mujer y conmigo en la Universidad y en la Secretaría de Cultura de la Nación. Que fue todo un escaparate de la persecución como ya se verá.
No soy cómodo para nadie. También con los que entran, los desarrollistas, tuve mis enfrentamientos cuando quisieron limitar los  premios artísticos, ganados por concurso público, sobre esto hay varios post publicados y protagonizados por Hernán Lombardi en mi página de Facebook hace años. Al igual que otra colisión con el pelado Jorge Telerman, que ahora se prometía como Ministro cultural de Scioli y que nos quiso quitar los premios municipales ganados por concurso, antes que Lombardi. Porque según él, los artistas “hacíamos la plancha”, cosa que va a practicar él mismo desde el 10 de diciembre, hasta que se pegue otro garrochazo político o trabaje de vidriera del Unicenter. En fin, en mi caso me parece voy a tener que seguir perdiendo, pero hay que hacerlo con estilo, con arte si es posible. Hay que saber perder. Y ya a los 64 años uno se prepara para perder para siempre. Pero, con respecto a esto último, quiero hacer una observación: yo no soy un viejo de mierda, como dice ese funcionario del Museo Nacional del Grabado que se llama Guillermo David, no, yo no soy un viejo de mierda, yo soy un viejo hijo de puta, y se lo estoy demostrando al Sr. Comisario, al hacer esta última observación en forma pública y sin ningún miedo. Se quede o se vaya el Señor Comisario.
Alfredo Benavidez Bedoya.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Viñeta del encierro.


Viñeta del encierro.
Medidas: 12 cm x 20 cm. 2015. Autor: A. Benavidez Bedoya.


miércoles, 14 de octubre de 2015

Segunda viñeta de Primavera.


Segunda viñeta de primavera.
Medidas: 12 cm x 20 cm. 2015. Autor: A. Benavidez Bedoya.